Quevedo y el conceptismo
4.1.-Definición de conceptismo:
El conceptismo es una corriente literaria que se basa en las asociaciones ingeniosas de ideas, palabras y conceptos. Se escribe para unos pocos privilegiados, pero no se busca la dificultad mediante palabras difíciles sino mediante el doble sentido de las palabras. El conceptista considera un ideal el decir muchas cosas en pocas palabras. Son frecuentes los juegos de palabras por medio de dilogías, de la paranomasia y de retruécanos.
4.2.-Biografía de Quevedo:
Quevedo nació en Madrid en el año 1580 en una familia perteneciente a la aristocracia cortesana. Estudió con los jesuitas antes de asistir a las universidades de Alcalá, para estudiar lenguas clásicas y modernas, y a la de Valladolid, para estudiar teología. Fue en esta última ciudad donde se estrenó como cortesano y poeta. Se trasladó a Nápoles acompañando al duque de Osuna y ocupó el cargo de secretario de hacienda. Al morir Osuna es desterrado, pero con la muerte de Felipe III, vuelve de nuevo a la corte. A los cincuenta y cuatro años se casó con una viuda rica, de la que se separó al poco tiempo. Acusado de ser el autor de un poema contra el conde-duque de Olivares es encarcelado en León. A la caída del valido del rey es liberado y se va a vivir a su Torre de Juan Abad. Poco después muere en Villanueva de los Infantes en 1645.
4.3.-Clasificación de su obra:
La obra poética de Quevedo consta de novecientas poesías, que se recogen en dos volúmenes: El parnaso español y musas castellanas (1648) y Las tres últimas musas castellanas (1670). Generalmente su obra se puede dividir en tres grupos: la poesía filosófica, religiosa y política, la amorosa y la satírico-burlesca.
- Poesía filosófica, religiosa y política: En este tipo de poesía es dónde aparece de modo más evidente el tema del desengaño. En estos poemas la fugacidad de la vida, la continua amenaza de la muerte o el deseo de recuperación del sentido ético en España, reflejan un enorme pesimismo y desolación. Aunque más importante que los temas es el tratamiento que reciben; es una poesía con densidad expresiva y de significado.
- Poesía amorosa: La parte más importante de su poesía es la amorosa. Quevedo ve en el amor, el modo de superar la angustia de la muerte, este sentimiento lo refleja en el poema “Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra…”. Sin embargo, el amor se representará como dolor y conflicto; se le impone el desengaño.
- Poesía satírico-burlesca: Se tratan temas que van desde los asuntos más graves a los más insignificantes. Si Góngora eleva la realidad a lo bello y lo sublime, Quevedo la derriba, la degrada, la ridiculiza. Sus sátiras son en parte un desahogo frente al desengaño que le produce la realidad, con ellas se dirige contra la ambición, el poder del dinero e incluso el amor. También está la sátira política con la que critica la situación de España. Dentro del grupo de la poesía satírico-burlesca se incluyen las poesías dedicadas a Góngora, con el que mantuvo fuertes enfrentamientos literarios y personales.
4.4.-La poesía de Quevedo: Lengua y estilo:
Quevedo es quién mejor refleja los contrastes característicos del Barroco. En él se hallan representados los sentimientos más contradictorios del ser humano, lo que otorga una modernidad y un valor universal a su obra. Supo, asimismo, asimilar la cultura de su tiempo como problema personal, y esto hará que a su vez la característica más destacada de su poesía consista en la fusión de las corrientes más opuestas: realismo e idealismo, delicadeza y chabacanería grosera, vulgarismo y aristocracia.
La poesía de Quevedo supone la máxima expresión del llamado “estilo conceptista”, que consiste en decir el mayor número de cosas con el menor número de palabras posible. Su originalidad no está sólo en los temas que trata sino en el uso especial que hace de la lengua y en la experimentación de nuevos recursos expresivos. Quevedo usa metáforas originales bien con una finalidad embellecedora o degradante. También realiza un empleo inusual de los diferentes tipos de palabras y abundan los juegos de palabras basados en la hipérbole o exageración, la antítesis, paradojas y paranomasias. Todo ésto ayudado por un manejo de la sintaxis y el vocabulario, le permiten encerrar en el estrecho margen de un endecasílabo frases enteras que se acumulan a lo largo del poema.
