Góngora y el culteranismo
3.1.-Temas y formas en la literatura barroca:
Los temas tratados en la literatura barroca son muy variados y se inspiran en los temas del Renacimiento, pero con cambios que hacen que sean totalmente diferentes. El tema principal es el desengaño que dará lugar a la sátira política, a la crítica de elementos como el dinero, la ambición y el poder, y a la parodia de los temas renacentistas, que se convierten en juegos retóricos y conceptuales. Debido a este desengaño aparece una nueva visión del mundo mucho más pesimista y aparece la idea de fugacidad del tiempo, que hace que se conciba la existencia humana como algo sumamente efímero. La naturaleza pierde la armonía e idealización que tenía en el Renacimiento, y se convierte en un fondo decorativo. Al tratar el tema del amor se siguen manteniendo las ideas del petrarquismo, aunque se le añade la sensualidad, el recargamiento en la pasión y el tono de desesperación. Como en el Barroco son normales los contrastes, el interés por la vida y el amor lleva aparejado el tema de la muerte.
3.2.-Definición del culteranismo:
El culteranismo es una corriente literaria que se preocupa sobre todo por la expresión. Consiste en la exageración artificiosa del lenguaje y de los recursos literarios con el fin de crear un mundo de belleza absoluta y para el deleite de una minoría culta. La metáfora es la base de la poesía culterana. En el culteranismo se produce una latinización del lenguaje.
3.3.-Biografía de Góngora:
Luís de Góngora fue un poeta y dramaturgo nacido en Córdoba en 1561. Fue el máximo exponente del culteranismo, también conocido como gongorismo Estudió en Salamanca y fue canónigo beneficiado de la catedral cordobesa. Felipe III le nombró capellán real. Murió en 1627 en Córdoba gravemente enfermo.
3.4.-Clasificación de su obra:
La obra poética de Góngora puede dividirse en dos grupos: por un lado las composiciones de inspiración popular; y por otro su poesía cultista.
También se podría hacer otra división según la actitud del poeta: poesía de carácter burlesco y poesía de búsqueda de la belleza. También se cree que tiene dos épocas en sus composiciones: la del “príncipe de la luz”, que era el poeta fácil, sencillo, popular, autor de romances y letrillas; y la del “príncipe de las tinieblas”, autor de poemas extravagantes, oscuros, inteligibles, carentes de sentido, como el “Polifemo”, las “Soledades” y el “Panegírico al duque de Lerma”.
Los poemas más importantes de inspiración popular son las letrillas y romances: moriscos, amorosos, pastoriles y caballerescos. La belleza de sus poemas se debe a que utiliza recursos propios de la lírica popular con los artificiosos del barroco. Las letrillas varían entre lo sentimental y lo satírico. Junto con Lope de Vega, es el cultivador del Romancero nuevo o artístico.
En su poesía cultista destacan los sonetos, que tienen gran belleza y perfección formal. Sus composiciones con mayor belleza son los sonetos sobre el amor y en los que elogia a personajes ilustres.
En los poemas el “Polifemo” y las “Soledades” es donde el estilo culterano llega a su máxima complicación y efectismo:
Las “Soledades” iba a ser un poema en silvas, dividido en cuatro partes, correspondientes cada una, alegóricamente, a una edad de la vida humana y a una estación del año, y serían llamadas “Soledad de los campos”, “Soledad de las riberas”, “Soledad de las selvas” y “Soledad del yermo”. Pero Góngora sólo compuso la dedicatoria al Duque de Béjar y las dos primeras, dejando sin terminar la segunda.
La “Fábula de Polifemo y Galatea” está escrita en octavas reales. Es la recreación más perfecta de una fábula mitológica en la poesía española. Narra la pasión del cícople Polifemo por la ninfa Galatea, y el enfurecimiento de éste al conocer los amores de Galatea con Acis, celoso, el cíclope lanza una piedra a Acis que queda convertido en río. Es un poema de construcción perfecta, con muchas imágenes y metáforas. Hay contraste entre la belleza de las descripciones y la expresión de lo terrible.
3.5.-La poesía de Góngora: Lengua y estilo:
Góngora quería crear un mundo de belleza mediante la sustitución de la realidad por elementos de mayor sentido estético. Utilizaba muchos cultismos que le dan a la lengua otro valor fonético y belleza sensorial. Góngora también utilizaba el hipérbaton y buscaba significados cultos en palabras vulgares. También eran frecuentes las referencias a temas mitológicos. Pero el recurso más característico del autor es la metáfora, con la que llega a convertir las cosas más vulgares en objetos de alto valor estético. El resultado es una poesía difícil en la que lo importante es el goce estético que produce la bella palabra y los elementos sensoriales del lenguaje. Todo ello completado, sin embargo, con un uso conjunto de elementos populares con alto sentido poético.
