La mística: Fray Luis de León y San Juan de la Cruz
La literatura religiosa puede manifestarse en tratados en prosa sobre materias espirituales o bien en poemas cargados de espiritualidad. De ambas maneras se expresaron las formas de vida religiosa, denominadas ascética y mística.
- La ascética trata de perfeccionar a las personas incitándolas al cumplimiento estricto de las obligaciones cristianas e instruyéndolas en ello. (Fray Luis de León)
- La mística trata de expresar los prodigios que algunos privilegiados experimentan en su propia alma al entrar en comunicación con Dios. (San Juan de la Cruz)
FRAY LUIS DE LEÓN
Fray Luis de León representa al escritor de carácter intelectual que mejor sintetiza la unión entre Humanismo y religión, entre la visión de la belleza y la concepción moral de la realidad.
Escribió en verso y en prosa, pero se le conoce principalmente por su obra lírica. Las poesías de Fray Luis no llegaron a cuarenta, aunque tradujo textos de autores clásicos e italianos, y también textos de fragmentos bíblicos. Su poesía no fue publicada mientras estaba vivo, la primera edición de sus poemas, la hizo Francisco de Quevedo en 1631.
Los temas más habituales son el deseo de la soledad y del retiro en la naturaleza, la búsqueda de paz espiritual y de conocimiento (lo que él llamó la verdad pura sin velo), la contemplación del equilibrio natural y la comunión con la armonía del universo, que refleja la armonía divina.
Su estilo es sobrio y sencillo al emplear recursos estilísticos. No abundan las imágenes ni los adornos. Recurre habitualmente a las parejas de palabras unidas por un nexo o una coma (geminaciones) y emplea con frecuencia las interrogaciones y admiraciones que pretenden expresar la emoción contenida en la reflexión. En su estilo destacan la claridad, la armonía y la dulzura.
Podemos ordenar la poesía de Fray Luis de León en: poemas de corte horaciano, en los que se desarrolla el tópico del beatus ille; poemas de influencia platónica y pitagórica, en los que trata el tema de la contemplación de la armonía y del orden universal; poemas religiosos; poemas morales y poemas patrióticos.
SAN JUAN DE LA CRUZ
Juan de Yepes, canonizado posteriormente con el nombre de San Juan de la Cruz, nació en Ávila en el año 1542. Ingresó en la orden del Carmelo y luego estuvo estudiando en Salamanca. Llevó una vida de gran actividad y de enorme empeño reformador. Por esta actitud estuvo en prisión, de donde escapó y se refugió en un monasterio. El resto de su vida lo pasó en Andalucía entregado a la vida en soledad, murió en Jaén en 1591.
Se le considera como el máximo exponente de la poesía mística. La poesía de San Juan de la Cruz está totalmente desligada de la realidad. Sus poemas se componen de imágenes que sugieren percepciones intelectuales, en las que la naturaleza sólo es un elemento simbólico, se emplea como alegoría. Toda su doctrina gira en torno al símbolo de la “noche oscura”, imagen que ya era usada en la literatura mística, pero a la que él dio una forma nueva y original. La noche, al borrar los límites de las cosas, le sugiere lo eterno, y también la utiliza como un símbolo de la soledad del alma llena de tentaciones, que si logra vencer, dejarán paso a la luz divina. San Juan también llama “noche oscura” a las terribles pruebas que Dios envía al hombre para purificarlo. Es una poesía de evasión de la realidad, que expresa únicamente un sentimiento espiritual: el amor a Dios. Su producción refleja una amplia formación religiosa, aunque deja traslucir la influencia del cancionero tradicional del siglo XVI, sobre todo en el uso del amor profano (las figuras del amante y de la amada) para simbolizar y representar las sensaciones producidas tras la unión mística con Dios.
La estrofa más empleada en sus poemas es la lira, aunque demuestra igual soltura en el uso del romance octosílabo. Lo que mejor define su poesía es su extraordinaria intensidad expresiva, gracias a la perfecta adecuación y el equilibrio de cada una de sus imágenes. También su tendencia a abandonar el registro discursivo y eliminar nexos neutros carentes de valor estético para buscar una yuxtaposición constante de elementos poéticos.
Su poesía se puede resumir en tres poemas: la Noche oscura del alma; el Cántico espiritual o Canciones entre el alma y el Esposo; y Llama de amor viva. Los versos que de él se conservan son escasos y no fueron publicados hasta después de su muerte.
